Fue el pasado miércoles cuando Cayetano Rivera sufrió una cogida grave, en la plaza de toros de Zaragoza, que le llevó a ser ingresado en el hospital Quirón de dicha ciudad. Allí fue atendido de una cornada en el muslo que puso en estado de alerta a sus familiares, amigos y seguidores y, en especial, a su esposa, Eva González, quien se encontraba grabando “Masterchef”. Rauda y veloz, la presentadora acudió al lado de su esposo quien, ayer, quiso avisar de su recuperación con unas palabras sinceras publicadas en sus redes sociales. “Quiero agradecer todos los mensajes de ánimo que he recibido, me dan fuerzas y quiero tranquilizaros porque ya me encuentro mucho mejor”, era su discurso en twitter para continuar después. “Y a todos los que os habéis alegrado por mi dolor, o me habéis deseado la muerte, gracias también, porque solo me hace más fuerte!”. Más claro, agua.
