¡Por fin! Tras semanas de intensos rumores Chenoa se ha atrevido a presentar en sociedad a su novio, Miguel Sánchez Encinas, y ha anunciado que “ya se puede hablar de boda”. Lo vimos venir cuando, en una de sus fotos de Instagram, pudimos distinguir un anillo que, todo hacía presagiar, era de compromiso.
Por Pepe Zarza
Chenoa ha decidido coger el toro por los cuernos y confirmar su enlace para deleite de sus fans, los cuales están muy felices por volver a verla sonreír después de muchas “cobras” en el amor. Y es que once han sido los novios que se le han conocido y once los golpes que se ha llevado la cantante en el corazón, que debe tenerlo de hierro. Hoy repasamos quiénes son y qué papel han jugado en su vida.

La vida sentimental de Chenoa empezó a interesar hace 16 años, concretamente, el día que se hicieron evidentes sus carantoñas con David Bisbal. Los dos, encerrados en la academia de ‘Operación Triunfo’, protagonizaron una preciosa historia con la que toda España fantaseó y luego, lloró. Pero el artista no ha sido el único que le ha roto en dos, también otros como Alex González o David de María lo han hecho, tal y como relata ella misma en su biografía. El primero de todos se llamaba José, tenían solo 14 años y la ayudó a descubrir las cosas que, según cuenta, “se descubren con los primeros novios y asustaban a mis padres”, aunque terminaron cuando él empezó a interesarse por otra chica… Entre sus amores de juventud también estuvo Juan, quien probablemente fuese el primero en hacerle daño de verdad. Terminaron dos veces, primero lo dejaron porque tuvo comportamientos violentos con ella y luego, porque se acostaba con su mejor amiga. Una traumática experiencia que la hizo madurar y centrarse más con Luis Depestre, el novio con el que entró en “Operación Triunfo”. Y es que nadie lo recuerda, pero Aitana y Chenoa tienen mucho en común… ¡Las dos entraron con pareja en la academia y lo dejaron! Además, este también le salió rana pues al poco de poner fin a la relación fue a un plató de televisión a hablar mal de ella sin, por supuesto, contar las veces que él le fue infiel.

En ese momento llegó, por fin, nuestro querido David Bisbal, el cual marcó un antes y un después dejádola completamente desgarrada por dentro: “Empezaron a aparecer rumores de infidelidad, que David siempre negó; los primeros reencuentros no tan apasionados; las discusiones por tonterías. Pero ahí seguíamos y yo tan enamorada como siempre”, escribe en su libro. Muchos pensaron que no se repondrían, pero no conocen realmente a Chenoa y, en 2005, recuperó la ilusión con el actor Alex González, con el que aún mantiene el buen rollo. Sin embargo, ella tiene claros los motivos de la ruptura: “El día de los Goya supe que era el principio del fin. Aquello puso de manifiesto la incapacidad de Álex para aceptar que era el novio de alguien famoso, convirtiéndose en un reproche continuo, en un no querer salir por si nos veían juntos. Me sentí muy manipulada en aquellas semanas”.
De nuevo, su corazón se quedó vacío hasta que se fijó en un chico “hippie” de pelo largo que la ayudó a conocerse a sí misma, sin fijarse en las apariencias y dándole una vida “normal”. Pero como todos sus amores, ése también tenía fecha de caducidad y la cantante volvía a quedarse sola, a pesar de encontrar un piloto que la hizo “volar” otra vez… hasta que le pidió matrimonio. Ahí empezó a dudar y terminó cortando. Desde entonces y hasta 2010 no se la relacionó con nadie hasta que, de repente, en un concierto con David de María, ambos interpretaron “Que yo no quiero problemas” culminando aquello con un beso que causó una explosión en la “prensa rosa” (a él a penas lo nombra en su libro, por lo que deducimos que fue de los que menos la marcó…). Más tonteos en los meses siguientes con Alian Cornejo y Curi Gallardo, pero nada relevante hasta que llegó Javier Arpa, un músico de 40 años que conoció porque la acompañaba con la banda y que le devolvió las ganas de creer en el amor en el verano de 2014. Una pasión breve, pero intensa.

Tras un vacío sentimental de varios años, parece que un urólogo ha sido el definitivo, su verdadero “Príncipe Azul” con el que se casará en una boda que, seguro, será igual de mediática que la de Pilar Rubio y Sergio Ramos aunque, eso sí, aquí de las actuaciones… se encargará la novia.