El ganador de tres estrellas Michelín ha aprovechado el cumpleaños de su esposa, Cristina Pedroche, para dedicarle un bonito mensaje y presumir públicamente de la mujer con la que se casó en 2015
El domingo la popular presentadora cumplía nada más y nada menos que 28 años y eran miles los fans y compañeros de profesión que utilizaron las distintas redes sociales para enviarle sus mejores deseos y felicitaciones. Pero sin duda las palabras más especiales para la vallecana eran las que su marido, el popular “chef” David Muñoz, le hacía a través de su perfil oficial en Instagram. “¿Se puede tener más vida en los que mi preciosa mujer? ¿Se puede ser más bonita? ¿Se puede sonreír diciendo más cosas con menos? Felicidades mi mujer preciosa!!!! 28 años ya, te haces viejita… menos mal que yo estoy hecho un niño… Siempre juntos, siempre uno, siempre equipo!!! Love you!!!”, recitaba el romántico mensaje junto a una simpática fotografía de la pareja.
Ambos son conscientes de lo afortunados que son ya que, además de tenerse el uno al otro, se encuentran con una agenda apretadísima sin parar un minuto de trabajar. Es más, ayer mismo abrió oficialmente sus puertas en Londres el restaurante “Street XO” en Old Burlington Street, en el barrio de Mayfair, donde Muñoz lleva trabajando más de dos años. Cristina por su parte, se encuentra a punto de estrenar en televisión la nueva edición del programa de talentos ‘Tu sí que vales’ aunque en esta ocasión será por parte de Atresmedia, con el nombre ‘Tú sí que sí’, en el que participará como presentadora. El espacio, producido por Gestmusic Endemol, contará con Silvia Abril, Rafa Méndez y Soraya Arnelas en el jurado.
En estos días, además de todos sus éxitos profesionales, celebran su primer aniversario de boda. El enlace -que pilló a todos, incluso a sus amigos, de sorpresa- fue muy característico y personal ya que tuvo como escenario su casa, donde no hubo cabida tradición alguna ya que se dieron el “sí, quiero” vestidos en vaqueros y botines, alejados totalmente de cualquier tradición y, apostando por la comodidad, sin más invitados que sus padres. Bien es cierto que unas semanas más tarde, los recién casados lo celebraban a lo grande con amigos y familiares. ¡La ocasión lo merecía!
