Al igual que su hijo Borja, que según hemos conocido estos días no tiene siete de sus propiedades a su nombre, la baronesa Thyssen tampoco posee su conocido yate, el Mata Mua -que comparte nombre con el preciado cuadro de Paul Gauguin- al suyo. El barco, de 38,5 metros -con dos salones, ocho camarotes y 39.000 euros de gastos al mes-, en el que vemos a Tita cada verano, pertenece supuestamente a una sociedad que tiene como accionista mayoritario (99%) a una empresa radicada en las caribeñas Islas Vírgenes Británicas, territorio con un registro de sociedades offshore y sin actividad económica local. Además de estos datos. que están siendo investigados por la Agencia Tributaria, la embarcación acumula cinco millones de euros en pérdidas. Y eso que no tiene “cash”…