
Al menos parte de él pues, según ha declarado Carlos Fitz-James Stuart, “Todo es mantenido por mí y por eso en ocasiones es necesario vender algo porque mantenerlo vale mucho”. Miembro del jurado del Premio Princesa de Asturias de las Artes, el futuro duque de Alba justificaba así al periódico “La nueva España” hechos como el intento de venta de una carta enviada en 1498 por Cristóbal Colón a su hijo Diego (valorada en 21 millones de euros y cuya operación fue desautorizada por el Tribunal Superior de Justicia). En cuanto a las relaciones familiares, el aristócrata ha reconocido la existencia de diferentes puntos de vista pero nada más.