Es de sobra sabido que la relación entre Rocío Flores y su madre, Rocío Carrasco, es nula. Además, la joven no tiene reparos en apoyar públicamente a su padre, Antonio David Flores, por todo lo que ha hecho por ella durante estos años: “Gracias por ser esa persona que nunca me falla, por haberme enseñado a tener los valores que tengo, por haberme inculcado el respeto, la educación, el sacrificio…”, le escribía hace algunas semanas en su cuenta de Instagram. Unas palabras de cariño que nunca ha mostrado hacia su madre a la que, todo lo contrario, de cuando en cuando, le cae alguna “puyita”. La última ha sido en sus “stories”, donde no dudaba en afirmar que la única matriarca que conoce es Olga, la mujer de su padre: “Cuando te cuidan en casa, hoy toca pescado a la plancha y con la matriarca”. Un “zas” en toda regla para su progenitora biológica, con la que, de momento, parece no enterrar el hacha de guerra.