Todos lo esperábamos pero no se sabía cuándo se produciría la noticia sobre el enlace de Carlos Falcó y su ya mujer, Esther Doña. Y ayer, a través de un comunicado de un despacho de abogados, se desveló el misterio: la pareja se casó en secreto el sábado pasado en su residencia del Palacio El Rincón de la localidad madrileña de Aldea del Fresno. Allí, el marqués de Griñón y su prometida se dieron el “sí, quiero” delante del alcalde del pueblo, Guillermo Celeiro, amigo de los contrayentes. Con solo dos testigos en el enlace –un abogado íntimo de ambos, Enrique, y su mujer, Margarita- la pareja se unió vistiendo un mono blanco, ella, y un traje claro, él. Usando unas alianzas de titanio puro simbolizaron un amor que no conoce diferencia de edad (se llevan cuatro décadas) y que les ha llevado a dar este paso (el cuarto para Carlos y el segundo para Esther) dejando para más adelante la fiesta con la que agasajarán a familiares y seres queridos. Un caso claro de que el corazón, manda…