Todo el mundo sabe que tengo especial simpatía, dentro de los certámenes de moda que se organizan en Sevilla, por el Salón Internacional de Moda Flamenca, que empieza esta semana en el nuevo auditorio de Fibes. Gracias a Raquel Revuelta y su equipo se ha conseguido que esta cita sea un gran referente cada temporada a la hora de presentar las tendencias de un sector que ha sobrevivido a todas las crisis y que, año tras año, se supera. De hecho, pocos colectivos profesionales he conocido con tantas ilusiones y tantas ganas de crecer como el dedicado a un vestir que, más que un traje regional, es un concepto de vida.
Por eso, en ese afán de mejorar hay muchos que no entienden (yo incluido) que entre las modelos invitadas por la propia pasarela para desfilar en esta edición estén Laura Matamoros y Carla Pereira, hija de Kiko Matamoros la primera y pareja del ex futbolista, Diego Simeone, la segunda. Nada, ni personal ni profesional, contra estas dos mujeres pero… ¿no es un perfil un poco alejado de otras como Eva González o María José Suárez, hasta ahora, habituales en este mismo espacio?
Yo soy de los que piensan que no todo vale y que no todos los sitios valen y, estando claro que el que la lleva la entiende, no olvidemos que el resultado de una receta depende, para empezar, de la calidad de los ingredientes que usemos. Aunque el toque del “masterchef” sea imprescindible.