Antonio Carmona fue ingresado hace apenas tres días en el hospital San Francisco de Asís en Madrid, donde ayer saltaron las alarmas sobre que se encontraba en coma inducido. Según el diario ‘El Español’, el granadino había sufrido una infección en la boca a consecuencia de unos implantes dentales, afectando a los ganglios y a su capacidad respiratoria, por lo que fue intervenido hasta en dos ocasiones tras las que se habría sedado en la UCI en espera de una recuperación favorable. De hecho, su mujer, Mariola Orellana desmintió que su esposo estuviera tan mal como se había rumoreado, sacando la cara por él y aclarando que de “coma inducido”, nada. Mejor que mejor.
