Por Fran Barrera

Casual wedding hair, es el estilo más demandado por las novias de hoy día. Peinados casuales, informales, no estructurados y muy agradables de llevar para contrayentes con un estilo natural y sofisticado, melenas sueltas con ondas, coletas laterales con ondulaciones, recogidos deshechos estilo boho, trenzas milkmaid e incluso coletas, con mucha formas y volúmenes. Aún así nunca debemos dejar atrás clásicos como el italiano, recogidos bajos con ondas al agua o la opción más clásica con moño bajo, muy liso depurado y perfecto. Pensamos que cada mujer debe llevar su propio estilo, teniendo en cuenta su rostro, fisonomía, formas y estilo del vestido que llevara en este día tan especial, así determinaremos cuál es el peinado que más le favorece.
En estas imágenes se ha pensado de la misma manera que si fuesen las propias novias, aportando desde un aire discreto pero muy glamouroso “años 20”, con un peinado de ondas, pasando a un look con un estilo ninfa como si de un perfecto entorno de cuento de hadas se tratara (donde las piezas más delicadas las muestra la novia con un recogido húmedo al que aporta volúmenes los tocados de cabello natural reciclado) y finalizando con un recogido acabado en cola con ondulaciones coincidiendo con el estilo más casual, que en la actualidad nos demandan tanto en este sector nupcial.
La imagen global del maquillaje es de un acabado muy natural donde, si nos fijamos, la atención está en los ojos. Para este efecto aplicamos sombras de tonos neutros, pasteles y bronces, definiendo la mirada con un eyeliner gel negro. Y, para destacar aún más, pintar el interior del párpado inferior con un lápiz.
Los labios en algunos casos casi sin maquillar y la piel natural y radiante con la aplicación de una pre-base para conseguir un acabado mas duraderos y sin poros.
Para acabar coloretes muy suave y delicado en tonos melocotón, rosados, corales y asalmonados son los colores de tendencia para esta
temporada, sobre todo para quienes quieren conseguir un punto romántico en su aspecto y ese “brillo” tan especial del gran día.
