Eugenia Martínez de Irujo, muy apegada a sus mascotas, vivió ayer un día muy triste, ya que tuvo que despedir a una de sus más queridas: su cerdito Bacon, al que rescató tras ser abandonado y ya era uno más de la familia. «Baconcito, mi niño nos ha dejado. Hoy es un día muy, muy triste para mí…«, confesaba la duquesa de Montoro a través de su cuenta de Instagram, donde ha recibido el apoyo de todos sus seguidores.

