La duquesa de Montoro, que asistió como invitada a la Gala contra el Sida celebrada el pasado lunes en Barcelona, salió al paso de las críticas suscitadas por su ausencia en el funeral familiar que se realizó en el Santuario de los Gitanos para conmemorar el aniversario del fallecimiento de la duquesa de Alba. Eugenia, radiante con un vestido de terciopelo, quiso aclarar que ella no necesita “tanta misa, porque a su madre la lleva en el corazón”. Además, también aprovechó para hablar de cómo está siendo la evolución de su hermano Cayetano, que ha sido intervenido recientemente y con el que conversa diariamente.