No son la “pareja del verano” sino todo lo contrario pero, la ruptura de Feliciano López y Alba Carrillo promete dar muchos titulares durante los próximos meses
Ha sido sin duda el “divorcio sorpresa” del verano porque, tan solo diez meses después de haberse casado, Feliciano López decidió romper el matrimonio con su mujer, Alba Carrillo. El tenista, que aún no se ha pronunciado, solo ha contestado a la revista “Vanitatis” con un escueto: “Me encuentro bien, tranquilo y no quiero entrar en temas personales e íntimos” (era la respuesta que le daba a Fabio Fognini al terminar un encuentro en el torneo de Wimblendon, en Londres). Unos días antes en “Sálvame” Kike Calleja comentó que Alba estuvo a punto de no pasar por el altar debido a los problemas que el entorno de él estaba causando en su vida amorosa. “La familia de Feliciano se metía demasiado en su relación”, comentaba el periodista al tiempo que añadía cómo López lloraba de emoción durante la celebración de su unión con la modelo. “Eso es algo que no hace un hombre que no quiera a una mujer”.
Por su parte, Víctor, hermano del que también fuera novio de nuestra paisana, María José Suárez, no ha tenido inconveniente en afirmar que los suyos “no se han metido en nada” y que, en la decisión que ha tomado Feliciano, no han intervenido “terceras personas”. Mientras, sin que nadie vea posible una “vuelta atrás”, Feliciano López escribía en las redes sociales cómo su profesión está siendo su refugio. “Es increíble cómo la mente humana es capaz de abstraerse de todo y enfocarse en una pista de tenis para así ayudarte a perseguir tus sueños”.
Y aunque parece que Alba –que se rumorea será el fichaje “estrella” del programa de Telecinco, “Hable con ellas”- intentó un acercamiento antes del adiós definitivo, éste no pudo producirse porque él no le habría dejado ni acercarse a la casa común en la que -todo esto insistimos, fruto de la rumorología-, estaba acompañado de otra joven. Sea como sea, “Feli” ha querido agradecer el caiño recibido. “No quiero olvidarme de todos los que me apoyáis incondicionalmente durante tantos años de carrera. Y cómo no, de mi familia, mis amigos y mi equipo de trabajo, pues, sin todo vuestro cariño y dedicación, todo esto sería imposible”. Es de bien nacidos, ser agadecidos.