Según publica la revista Dime, la pareja estaría pasando por uno de sus peores momentos, con complicaciones personales y profesionales que estaría afectando a su convivencia en la ciudad portuguesa a la que llegaron el pasado año con el fichaje del portero por el Oporto. la pareja no tendría muy buena relación tampoco con los padres del guardameta, José Luis y María del Carmen, quien fue su apoderada durante bastantes años, aunque su socio principal sea ahora su representante Carlo Cutropía. La separación económica entre Iker y sus padres empezó en 2010, y a día de hoy la relación con ellos es fría y distante.