La artista afronta su gira, “Tour secreto”, tras el lanzamiento de “Te cuento un secreto”, “Álbum de Oro” ya de una trayectoria en la que su ascenso ha sido continuo e imparable
Un Goya, tres nominaciones a los Grammys latinos y tres discos de platino la convierten en una joven “estrella” de la música. Sin embargo, India Martínez, a juzgar por su actitud, parece no creérselo porque, a día de hoy, sigue siendo una mujer tímida que se ruboriza con un piropo y que siempre tiene una sonrisa amable para cualquier admirador que se le acerque a saludarla. Con una voz suave y calmada, la guapa cordobesa habla como canta: con el alma. Un interior profundo y limpio que es un placer compartir.
-El último disco suele ser, para vosotros, el más bonito, ¿verdad?
-Bueno, yo no suelo pensar eso aunque la emoción y la novedad te hace sentir que es el más especial. Para mí lo son todos aunque es cierto que desde “Trece verdades” estoy muy a gusto, trabajando en lo que quiero y aportando en cada trabajo. Éste es muy fresco, tiene temáticas distintas y mucha inspiración en la alegría, tal y como me encuentro en este instante.
-Tu voz ha sonado, hasta ahora, más nostálgica…
-Pero con un toque esperanzador. Ésa es una constante en mis temas. Prefiero ver el lado positivo de las cosas.
-El amor y el desamor son hilos conductores, en general, en las letras de las canciones A tus 31 años, ¿cómo entiendes tú este sentimiento?
-Para mí rodearte de gente que te quiera, y el amor en sí, es muy importante. Tienes que estar bien y equilibrada para poder transmitir eso mismo. Con el tiempo te tomas todo más en serio, con más tranquilidad. Soy de relaciones firmes y duraderas, aunque en esta profesión, por las características de la misma, es complicado.
-¿Es mejor ser mamá con treinta o con cuarenta?
-Cuando llegue (risas). Hay un momento para todo. Y no sería necesario que estuviera casada para tener un hijo. Casarme no es el sueño de mi vida aunque no dejo de reconocer que una ceremonia es bonita.
-¿Pasional?
-Mucho. Me encanta mantener viva la llama y dar sorpresas, que haya “cosquillitas” en el estómago. Necesito viajar, compartir experiencias con mi compañero y que ese fuego no se apague nunca.
-Dicen que es bueno que, en este plano, se guarden secretos…
-Yo no tengo demasiados. Soy como soy. Adoro la complicidad y eso es precioso. Cuando cojo confianza me voy entregando poquito a poco y vas conociendo más de mí. En una pareja también debe ser así.
-¿Cuál es el balance de tu trayectoria siete –que es un número mágico- discos después del comienzo?
-Me voy proponiendo proyectos de continuo y la verdad es que se superan con creces. El secreto verdadero son los que me siguen constantemente. Con eso me siento recompensada y a ellos me entrego sin pedir nada a cambio.
-Para muchos artistas su opinión política es “secreta”… ¿En tu caso?
-Hombre, yo como India Martínez intento no posicionarme pero como ciudadana es una cuestión que me interesa bastante. Hemos estado mucho tiempo sin Gobierno y todos necesitamos una estabilidad y una seguridad. Tenemos que ser muy persistentes no solo estando en el fútbol sino también a la hora de manifestar nuestra opinión para seguir creciendo como país.

-¿Te has planteado qué serías si no fueras intérprete?
-Algo del mundo del arte. No sé, dibujaría o tocaría el piano o la guitarra. Igual me atrae la moda y lo mismo podría haber sido modelo. Intento cuidar mucho mis estilismos y lo que me pongo.
-¿Todo depende de ti en la toma de decisiones de tu carrera?
-La última palabra es mía pero suelo consensuar con mi equipo. Lo que cada vez tengo más claro –y creo que es la clave-, no hacer nada o ponerme nada que no me convenza.
-Lo que no te imagino enfadada…
-Pues es difícil hacerme perder la paciencia. Transmito paz y tranquilidad y eso me agrada… Me lo notas, ¿no? (risas)… La verdad es que no me acuerdo la última vez que me enfadé (risas). Cuando alguien me hace sentir incómoda me intento apartar y quedarme con las personas positivas.
-O sea que la autoestima la tienes muy alta…
-No sé. Sí que cuando te notas inseguro empiezan los egos a ganar terreno. La competencia debe ser contigo misma. Eso te mantiene dichoso.
-Ya que lo mencionas, ¿cómo te llevas con tu ego?
-Creo que bien. Cuando me doy cuenta de que no estoy prestando la atención que algo o alguien merece intento “llamarme al orden”. Y si no me lo advierten los que tengo al lado. Más que ego hay que tener amor propio.
-¿Qué te provoca escucharte?
-Soy exigente a más no poder pero también hay que saber perdonarte y aceptarte con tus fallos y aciertos, que el querer ser perfeccionista no te inunde.
