La modelo fue invitada a marcharse de la aeronave de la compañía “low cost” EasyJet debido a su comportamiento nada amable con los trabajadores y el piloto de la avión, algo que provocó que Moss fuera desalojada en el aeropuerto de Luton por el personal de cabina. Según los testigos que compartieron viaje con ella, la “celebrity” se había pasado todo el vuelo bebiendo vodka de la botella que había comprado antes de subir y eso la puso bastante nerviosa. Otros en cambio afirman que Kate no estuvo tan mal educada e incluso la encontraron “simpática”, por lo que no entienden la actuación tan excesiva y fuera de lugar. Lo que sí que es divertido, a tenor de las imágenes, es su forma de bajar del aparato (a tenor de las imágenes)…