Kiko Rivera ha cogido la televisión con muchas ganas. El hijo de Isabel Pantoja está más cómodo que nunca en la casa de ‘GH DÚO’ junto a su mujer, Irene Rosales, y, prueba de ello, es que esta semana ha confesado en directo un problema que le ha estado perturbando durante muchos años, sobre el que algunos habían especulado pero que nadie se había atrevido a ponerle nombre: adicción a las drogas. “No lo he dicho nunca, pero, en un determinado momento de mi vida… y de ahí viene en gran parte mi depresión, estuve con adicción a las drogas”, contaba en Telecinco algo nervioso. Pero la cosa no quedó ahí ni mucho menos, el DJ fue más allá y añadió: “Consumía hachís y marihuana a diario. También cocaína. Estaba enganchado”. Las declaraciones dejaron a Irene, a Jorge Javier Vázquez y a todo el plató boquiabiertos, y no es para menos pues nadie se esperaba semejante arranque de valor. Tras ese emocionante momento, no han tardado en llegar las declaraciones de la madre: “Olé, sus testículos. Ese es mi niño”, han sido las palabras con las que la tonadillera respondió a la pregunta de Anabel Pantoja sobre si había visto lo ocurrido. Dicen que el primer paso para superarlo es reconocerlo y, hoy sí que sí, Isabel puede estar orgullosa de su “pequeño del alma”…

