Casi con más fuerza que el huracán que asola Estados Unidos, la boda de Kiko Rivera está suponiendo desde ayer una conmoción en los medios de comunicación. Con sus trajes en la Hacienda Los Parrales, en Sanlúcar la Mayor, a la una del mediodía llegó a ese mismo enclave Isabel Pantoja, en un coche con los cristales tintados para que no pudiera ser vista. Ella, como madrina de la ceremonia, acompañó su hijo al altar frente a los 325 invitados entre los que no faltaron la hermana del contrayente, “Chabelita” Pantoja, y los hermanos, Fran y Cayetano Rivera (que aún mantienen con la segunda mujer de su padre rencillas por la herencia que éste dejó). Anabel Pantoja y Raquel Bollo fueron otras de las presencias “notables” a una cita que, previa exclusiva, enseguida podrá verse en todos los quioscos.