Ayer conocimos la sentencia que condena a Iñaki Undargarín a 6 años y 3 meses de cárcel y que absuelve a la Infanta Cristina -aunque deberá pagar unos 200.000 euros-, noticia que pilló a los Reyes de España en el Museo Thyssen inaugurando la exposición “Obras maestras de Budapest”. Ajenos como quién dice al acontecimiento que ha llenado los titulares de todos los periódicos y programas de televisión, continuaron con la agenda prevista y se desplazaron a Zarzuela para ejercer de anfitriones del presidente de Hungría y su esposa. La Casa Real se ha pronunciado de manera escueta -como viene haciendo ante este tipo de situaciones- a través de un portavoz, reafirmando su “respeto absoluto a la independencia del poder judicial”.