“Ante un reducido número de seguidores y medios de comunicación, nacionales e internacionales”, según rezaba la invitación de la compañía discográfica, reapareció ayer Isabel Pantoja en el Teatro Real Carlos III de Aranjuez de Madrid para presentar su nuevo álbum, “Hasta que se apague el sol”. Fue a las nueve y media de la noche y, para tan especial ocasión estuvo acompañada de una Orquesta Sinfónica compuesta por 83 integrantes y dirigida por el maestro Carlos Checa en un evento que supuso su reaparición ante el público y los medios de comunicación y para el que, según parece, se ha hecho algunos retoques estéticos para mejorar su imagen. Mucho más joven, la cantante regresa ilusionada ante la publicación de un disco que hoy sale a la venta y con el que tiene previsto realizar una gira que, en principio, la llevará a Madrid, Barcelona y Sevilla y, posteriormente, a muchos países de Hispanoamérica. Unos conciertos por los que podría llegar a cobrar 100.000 euros (en cada actuación) gracias a los que, poco a poco, se prevé salde su deuda con Hacienda. Es una nueva etapa de un camino de luces y sombras en el que Isabel aún tiene mucho que cantar… y que decir…