Eugenia Martínez de Irujo vive uno de los mejores momentos de su vida. Así lo ha contado en una de sus entrevistas más sinceras a la publicación “Elle”. Para la aristócrata, conocer a Narcís Rebollo hace dos años supuso un punto y aparte en cuanto a su perspectiva del amor. Como ella misma explica, “ahora, sin pretenderlo, he descubierto un mundo que no conocía, es como si de alguna manera la otra parte te cambiara el chip. Ayuda mucho que la persona que te acompaña sea lista. En mi caso esa otra persona ha sabido llevarme muy bien”. Hay quien ha visto en esta declaración un toque de atención hacia sus relaciones anteriores, bastante diferentes al productor musical con el que se casó en Las Vegas el año pasado. En la entrevista también hay momentos para recordar a su madre a la que, pese a su ausencia, confiesa: “me da fortaleza… a veces pienso que lo bueno que he recibido me lo ha enviado ella”.
Sin embargo, quien realmente ocupa otro lugar importante en su corazón es su hija Tana. “Cayetana es lo mejor de mi vida… es alguien muy sociable, cuenta las cosas con mucha gracia y además, es una gran niña”, afirma Eugenia, a quien no le importan las malas calificaciones que ha sacado este año, porque piensa “para mí, lo importante es que sea buena persona. Ella lo es”
