“Ella nunca se ha metido en este tipo de conflictos y empieza a erosionarle tanta presión”. Así de contundente se mostró ayer Oscar Tarruella –marido de Mónica Naranjo y representante de ésta y de Edurne-, al respecto de cómo la rubia intérprete está pasándolo en relación a las noticias que han señalado que su novio, David de Gea, se ha visto envuelto en una investigación policial. Con una entereza “increíble”, según palabras de Tarruella, la cantante sigue dando conciertos como el que ofreció el viernes en Edurne y ha optado por el silencio hasta que, al menos, pueda ver a su pareja (con la que, desde que estalló el escándalo, no ha podido encontrarse).
