La asturiana, que será por cuarto año consecutivo la co-presentadora del “reality” en Honduras, al igual que sus participantes, a los que se han sumado recientemente Mayte Zaldívar y el cantante Francisco, debe pasar un reconocimiento médico para comprobar si está preparada para vivir las condiciones extremas del concurso. Así en las últimas horas, Álvarez ha pasado por varios chequeos médicos: análisis de sangre, una revisión médica total que va desde el cardiólogo hasta el ginecólogo; y por supuesto, una prueba de esfuerzo para determinar la resistencia. Ahora solo falta decidir cuántos bikinis llevará para lucir su palmito en la isla.

