El hijo de Isabel Pantoja cumple años en el momento más polémico de su vida, alejado de su madre y con nuevos proyectos profesionales como su nuevo programa de entrevistas.
Por Ricardo Castillejo
Ayer mismo lo anunciaba: este sábado a las ocho de la tarde estrenará “En casa con Kiko”, un nuevo proyecto profesional que lanzará en la plataforma Twitch y que arrancará con Bertín Osborne como primer invitado.

Un fantástico regalo de cumpleaños para este joven de 37 años que lleva unas semanas sorprendiéndonos con unas declaraciones televisivas que le han alejado de una madre con la que, hasta ahora, parecía mantener una relación a prueba de bombas. Sin embargo, nada es lo que parece y, bajo esa superficie de aparente buen rollo, se escondía un universo de reproches que han terminado saliendo y que, por lo que dicen, no podían haber hecho sino empezar.
Mientras, Isabel Pantoja ha optado por el silencio, aunque tal vez hoy sería un buen momento para romper el hielo creado, acercándose a su hijo con una llamada o un mensaje que seguro él espera y que haría mucho bien en su dañada comunicación.

Sea como sea, el DJ tiene varias ofertas sobre la mesa para comprar “Cantora”, la finca que su padre, Paquirri, dejó a sus herederos más directos y por la que, en caso de que su madre la vendiera sin contar con él, Kiko tiene el temor de no recibir nada. Por eso, antes de que se produjera ese hipotético momento, nuestro cumpleañero ha decidido mover Roma con Santiago y dejar el caso en manos de profesionales dispuestos a solucionar este conflicto de intereses.

Apoyado por su mujer, Irene Rosales, y refugiado en sus hijas, Ana y Carlota, Kiko Rivera se ha encerrado en su casa, como una nueva Numancia donde ha encontrado la paz y la felicidad que necesita para salir adelante, alejado de antiguas adicciones que sobrevuelan sus pensamientos y ante las que espera no caer. Su propia familia es su fuerza y él, lo sabe… ¡Muchos ánimos y muchas felicidades!