Antonio y Rafael vuelven al mercado con “Los del Río Tropical”, nueva apuesta del dúo responsable de “Macarena”, la canción más famosa de la historia de la música española
Más de medio siglo juntos y no se cansan el uno del otro. Y es que entre ellos existe mucho más respeto –y más cariño- que en muchas parejas que no logran resistir ni el paso del tiempo, ni la convivencia. Pero Antonio y Rafael son otra cosa. Unidos desde los catorce años, lo suyo ha sido fruto del talento, por supuesto, pero sobre todo del esfuerzo y del trabajo en una profesión, el mundo del espectáculo, de la que conocen su sabor más dulce pero también su cara más amarga. “Macarena” o “Sevilla tiene un color especial” son dos de sus “buques insignia” e infinidad los artistas de cuya amistad pueden presumir. Como Julio Iglesias, que colabora en la nueva versión de “Soy un truhán, soy un señor” que incluyen en su nuevo álbum, o Gente de Zona, junto a los que han grabado “Más Macarena” con esos arreglos salseros de los que han impregnado “Los del Río Tropical”. Un paso más en una carrera donde parece que siempre se está empezando.
-Sois “artistas de artistas”, algo muy difícil… ¿Cómo se consigue tanto cariño de tantos compañeros?
–(Antonio) Pusimos de moda el que la gente bailara cuando los artistas cantaban. Empezamos en la Feria de Sevilla y hoy día hay 300 o 400 grupitos que no hacen sino lo que, como artífices, creamos. Por otro lado las señoras ricas de Madrid nos decían que no podían venir a vernos y sentarse con un vestido que les costaba cien mil pesetas. Por eso nació lo que te cuento en las mejores discotecas madrileñas. Así que, si llegaban Isabel Preysler o alguna de las infantas de España a una fiesta o una puesta de largo, con nosotros se animaban. Damos sinceridad y trabajo a todos los que se dedican a esto y de ahí el buen trato. A Los Morancos, por ejemplo, fuimos quienes les introducimos en sociedad una noche en Los Canasteros, de Manolo Caracol.
-Ha habido muchas figuras con las que habéis hecho duetos… ¿Cuál os ha impuesto más?
–(Rafael) Hombre, Montserrat Caballé quizás. Fíjate que Julio, en este disco, se ha puesto más nervioso que nosotros porque ha tenido que cambiar el ritmo. Decía: “Estos “del Río” me van a matar” (risas). Mientras más grande, más sencillo y más humilde.
-¿Alguien se os ha resistido?
–(A) Hombre, algunos están un poco “subiditos” pero las estrellas están en el cielo. En la tierra quedamos los trabajadores. Lo que no te vamos a decir quién porque no procede…
–(R) Son unos que se creen importantes pero no lo son.
-¿Quién manda en Los del Río?
–(A) Al cincuenta por ciento. Cada uno tiene su casa, con el máximo respeto. Hemos creado unas familias maravillosas. A ellas les debemos nuestra frescura musical. Luego tirar por la borda tantos años por no llevarnos bien o porque las mujeres se metan, no tiene sentido. Hasta aquí le estamos muy agradecidos a la vida. Nunca nos hemos quedado nunca nada de nadie.
-Porque, ¿qué sois? ¿Amigos? ¿Socios? ¿Hermanos? ¿Matrimonio bien avenido?
–(A) De todo. En Dos Hermanas, cuando vas a comprar aceitunas de diferentes tipos se le dice “entamao”. Eso es lo que hemos hecho y estamos muy contentos en todos los sentidos.
–(R) Si hubiésemos sido hermanos seguro que nos hubiéramos peleado 200 veces. Y si fuéramos amigos, igual. Yo creo que hay algo más. Es una unión muy fuerte.
-Hay muchos artistas que salen de televisión y lo tienen más fácil pero vosotros lo habéis pasado mal…
–(R) Muy mal. Nos aburríamos. Al principio, íbamos al representante y nos pasábamos dos horas, como en la consulta del médico, para que nos dijera que no tenía nada para nosotros. Pero había que estar.
–(A) El “Dúo dinámico” nos aconsejó una vez que, aunque no cobrásemos, teníamos que trabajar todos los días porque nunca sabes cuándo puede aparecer la oportunidad. Siempre viajamos en Preferente porque sabemos que ahí nos podemos encontrar a los empresarios que nos pueden contratar.
–(R) Ahora se quieren productos. Para vender. Y como tienen tanto apoyo… El problema es cuando esa criatura que sale de un programa se queda sola…
–(A) Hay que fijarse en los grandes y no mirarles por encima del hombro.
–(R) Y no creérselo nunca.
–(A) Estamos aquí porque la virgen de la Macarena –que mi hija se llama así por ella- nos apoyó con el tema que hicimos y que nos hizo grandes por todos lados. Hemos dado vida a la Semana Santa de Miami con una nueva Macarena que sale allí y que ya tiene más de mil hermanos.
-¿Os sentís profetas en vuestra tierra?
–(R) Hay motivos para sentirse. Somos Hijos Predilectos de Dos Hermanas, tenemos dos calles con nuestros nombres, el auditorio se llama como el grupo…
–(A) Sí que hay cosas que se hacen en Sevilla de las que ni recibimos una invitación. Se acaba de celebrar un evento del 25 aniversario de la Expo 92 y nuestro himno para entonces fue “Sevilla tiene un color especial”. Pues no nos ha llegado ningún sobre.
–(R) Ni por correo electrónico (risas).
–(A) A lo mejor para los treinta sí que nos convocan…
-¿Habría dinero para pagar que contaseis lo que habéis vivido, y visto, en fiestas y saraos?
–(A) No, no hay dinero para eso. Ni somos de esa condición.
–(R) Hicimos un libro biográfico pero “blanco”. El otro nos lo vamos a guardar (risas).

