Ayer a mediodía Alberto de Mónaco y su esposa, Charléne, presentaron públicamente a sus mellizos, los príncipes Jacques y Gabriella
El histórico acontecimiento tuvo lugar en el Palacio del Principado ante una plaza abarrotada de monegascos interesados en conocer a los herederos, los príncipes Jacques y Gabriella. Así, a las 11,55 horas de la mañana, los soberanos aparecieron en el balcón del palacio llevando a sus hijos en brazos y con sonrisas y gestos de satisfacción que ponían de manifiesto su felicidad. Y mientras Alberto llevaba a Jacques, el auténtico heredero, su esposa, Charléne, hacía lo mismo con Gabriella la cual, a pesar de haber nacido dos minutos antes que su hermano, es la segunda en la línea de sucesión del trono según la vigencia de la ley agnaticia.
No es la primera vez en la que se tiene la oportunidad de contemplar el rostro de los pequeños que, hace unas semanas, eran fotografiados en un posado que ofrecían sus padres. Sin embargo, la de ayer se entendió como una Fiesta Nacional, congregando a una gran cantidad de paisanos igual que sucedió hace 56 años cuando se produjo la presentación del príncipe Alberto. En esta ocasión, los soberanos –por deseos expresos del príncipe-, han bajado a las puertas de su residencia para saludar al pueblo en primera persona, recibiendo sorpresas como el baile de un grupo de folclore y el cantar de un coro que le ha dedicado varios temas a los recién nacidos.
Una vez realizado el saludo correspondiente, el matrimonio se adentró en el edificio para, ya dentro, recibir a familiares como Carlota Casiraghi (quien, con su novio, el actor Gad Elmaleh, consolida su relación día a día) o la princesa Estefanía, junto a sus tres hijos, Paulina, Luis y Camilla. Al contrario, no estuvo presente –echándose de menos- ni la princesa Carolina (en paradero desconocido) ni Andrea Casiraghi y su mujer, Tatiana Santo Domingo quienes, con un contacto muy estrecho con Alberto, podrían haberse ausentado por el segundo embarazo de la multimillonaria. De todos modos, los Grimaldi disfrutaron de una jornada histórica que quedará en la retina de todos los presentes.
La primera Crisis de George y Amal
Ha estado soltero hasta los 53 años pero por fin encontró el amor en la que es su mujer, Amal, de 36 años de edad. Sin embargo, tras una fastuosa boda que costó diez millones de euros, la pareja –que estuvo casándose cuatro días, del 26 al 29 de septiembre-, parece estar sufriendo su primera crisis matrimonial provocada por los celos. Y es que, según ha trascendido, la abogada no ve con buenos ojos la excelente relación que mantiene el actor con la que fue una de las modelos más deseadas: Cindy Crawford, de 48 años. Hasta tal punto ha llegado esta situación que se comenta que Amal ha hecho prometer a su marido que la forma en la que contempla a la que también fuera esposa de otro “sex simbol” como Richard Gere, solo es platónica…
Shaila preocupa por su delgadez extrema

El videoclip de su tema, “No me interesa”, dicen que es la viva imagen de la anorexia algo a lo que, desde su círculo, han intentado restar importancia. Sin embargo, Shaila Dúrcal, de 35 años, no puede ocultar que, en dicha grabación, sus ojos aparecen hundidos y los huesos muy marcados. Dos meses después vemos que la portada de la revista “Lecturas” vuelve a incidir en el peso de la cantante a través de unas fotografías en las que puede comprobarse cómo ha ganado unos kilos rápidamente y se encuentra mucho más recuperada. La hija de Rocío Dúrcal y Junior, que confesó en su momento sus problemas con la alimentación cuando tenía 13 o 14 años, niega ningún trastorno en la actualidad.