Cuando se acaban de cumplir tres años del fallecimiento de la actriz, sus hijos, como herederos de su legado, han decidido poner a la venta parte del mismo. Así, desde hace unos días se pueden adquirir en una joyería de Madrid -con la que Sara mantuvo una vinculación muy estrecha en vida- diversas piezas, joyas, objetos decorativos y obras de arte que pertenecieron a la intérprete manchega con precios que oscilan entre los cinco y los diez euros (hasta llegar a los 5.000). El establecimiento está recibiendo visitas de numerosos fans y seguidores entre los que se ha podido ver a la cantante Alaska, que no ha querido perder la oportunidad de comprar un recuerdo de la que fue gran amiga suya.