Así es. La matriarca de los Bosé podría enfrentarse a dos años de cárcel y a una compensación económica de 200.000€ según la Fiscalía. ¿El motivo? La supuesta apropiación indebida de un Picasso que pertenecía a la familia de la empleada del hogar de toda la vida de la familia de la artista y que posteriormente vendió en una subasta en cuya transacción Lucía se embolsó unos 198.000€. La legítima heredera del dibujo del pintor murió en 1999 y ahora sus herederos reclaman a la madre de Miguel lo que es suyo, después de que lo vendiera sin permiso en el 2008. Lucía, según el portal ‘Vanitatis’, ha comentado. “No tengo ni idea de lo que me estás contando. Vivo tranquila y feliz en mi pueblo. Es una tema que está en proceso judicial y no tengo nada que decir”.
