Finalmente se produjo el esperado y emocionado reencuentro de la «reina del pop» con su hijo en Londres. Tras meses de litigio y alguna que otra demanda judicial, la situación se ha resuelto de una forma natural y sin grandes traumas familiares. Por esta razón, el pasado lunes el director de cine y ex marido de la cantante decidió visitar la residencia de ésta en Londres portando una botella de vino abierta con la que brindaron por la solución del conflicto, según comenta el «Daily Mail», en presencia del joven Rocco, que se encontraba también junto a Madonna.