Es, sin duda alguna, el editorial más estresante de los que hemos realizado hasta ahora pero está claro que, el de la copla, es un mundo aparte. Y así, el volumen de trabajo para nuestro estilista, Javier Mascareña, fue tan importante que casi no dio a basto para atender a unas figuras, especialmente las femeninas, a las que les gusta cuidar todos y cada uno de los detalles de su imagen.

Con la firme intención de revestir el ambiente de buen estilo y elegancia, la sesión se prolongó durante bastantes horas en un entorno, el Lope de Vega, por cuyos rincones la fotógrafa de ‘Sevilla Magazine’, La petite chambré, fue buscando las mejores perspectivas.
Y así, poco a poco, gracias también al buen hacer de los diseñadores participantes, se logró ese objetivo contando con visitas inesperadas como las de Justo Salao, el ‘rey de las batas de cola’, el cual se acercó al teatro para saludar al equipo y a los protagonistas de un reportaje con unos resultados más que satisfactorios.