La cantante, de promoción por su tema, “Tejiendo alas”, apareció anoche en “El hormiguero”, de Antena 3, dando más datos de un embarazo que estamos siguiendo día a día pero sin hablar de su pareja, Albert Rivera.
Por Ricardo Castillejo
No le gusta hablar de su parcela privada pero, desde que comparte relación con Albert Rivera -ex líder de Ciudadanos- y, sobre todo, desde que, hace cinco meses, anunciara que estaba embarazada, el interés que genera Malú, es inevitable. Al fin y al cabo, se trata de una de las voces femeninas más importantes de nuestro país, sobrina de Paco de Lucía, hija de Pepe de Lucía y ahijada musical de Alejandro Sanz, “tarjetas de presentación” demasiado “sonoras” para pasar desapercibida. Eso unido a una carrera llena de éxitos a la que ahora suma “Tejiendo alas”, nuevo tema que promociona en estos días y del que también habló ayer en su comparecencia en “El hormiguero”. “No tiene ninguna pretensión, no pudimos ni regrabar y por eso se quedó la voz de la demo. Quería contar mi experiencia, cómo cambia todo en tu cuerpo y en tu vida con algo tan pequeño que crece dentro”, ha explicado en alguna entrevista en referencia a su actual propuesta.

Sea como sea, es su estado de “buena esperanza” lo que, en la actualidad, más nos llama de nuestra protagonista, quien ya ha confesado que será mamá de una niña cuyo nombre, eso sí, no decidirá hasta que la pequeña nazca. “Sentir a mi bebé es lo más bonito del mundo”, le explicaba Malú a Pablo Motos, conductor del espacio de Antena 3, al tiempo que aclaraba, ante la audiencia, que no tiene ningún problema con dar a luz en la sanidad pública y que está cogiendo tantos kilos que se está pareciendo a Fiona, de “Shrek”. Bromas aparte, la intérprete, especialmente sensible, ha ido dando pistas en sus redes de cómo está siendo esta etapa para ella, sincerándose con sus seguidores con palabras como éstas: “El embarazo va muy bien. Desde el principio ha sido fácil, he tenido mucha suerte, porque afortunadamente no ha sido de vomitar, sino genial, todo me ha sentado bien. De hecho, todo me sienta demasiado bien. Menos mal, porque en el confinamiento se come mucho”. “Antes paseaba mucho y en este momento lo necesito y lo echo mucho de menos. Las embarazadas estamos con esa necesidad de estirar y andar. Pero bueno, me ha dado por limpiar y bailar con mi sobrino”, ha reconocido evitando siempre -anoche también-, hablar de su compañero -y padre de la criatura-, Albert Rivera.

Consciente de que la pandemia “ha quitado muchas tonterías”, la artista, de 38 años, ha llegado a reconocer que está cansada de escuchar mentiras sobre su vida pero que, a pesar de eso, se ha acostumbrado a ello. Con el pequeño antojo de comer huevos fritos, ha aprendido a valorar las cosas que realmente tienen valor y el amor, como pareja y como madre, está sin duda alguna entre los mayores regalos que le ha traído el destino. ¡Enhorabuena!