Tiene ya veinte años y, como cualquier chica de su edad, quiere estar en forma, algo en su caso tan sencillo como acudir a su padre, Carlos León, uno de los entrenadores personales más populares de Nueva York. Propietario del gimnasio “Belleon Body”, en pleno corazón de Manhattan, el ex de Madonna está feliz por poder ayudar a su hija (y de la cantante), Lourdes, a conseguir la forma física que ésta desea. Unidos por una excelente relación, el cubano ha recomendado a su primogénita que haga danza, disciplina que, mezclada con el “core” y el “Pilates”, en la actualidad es la última novedad en los centros deportivos. Muy metida en el mundo de la moda, Lourdes, por su parte, recomienda a su padre cómo vestir estando “a la última”. Una relación la suya de lo más fructífera.
