“La” Campos cumple hoy 78 años alejada de la televisión y con “proyectos” que no terminan de ver la luz. La semana pasada la vimos reaparecer junto a Edmundo Arrocet en Mediaset con “Mi casa es la tuya” de Bertín Osborne. Sin embargo, su relación laboral con la empresa ya no existe y su futuro, junto al de sus hijas, está más en el aire que nunca.
Por Pepe Zarza
Ella fue la primera. Luego la siguieron Carmen Borrego y la última, Terelu. Las Campos, que han acaparado y producido horas de televisión, ahora se ven sin más proyectos que sus apariciones puntuales. Por un lado, las hijísimas han abandonado “Sálvame”, dejando abierto un conflicto con el programa y sus colaboradores y, por su parte, poco queda de esa María Teresa Campos que presentaba “Día a día”. Muchos alegan a su delicado estado de salud, otros, a que sus hijas la han convertido en un personaje, pero lo cierto es que por más que lo ha pedido, no le han dado ningún espacio después de “¡Qué tiempo tan feliz!”. Es más, el fin de dicho magazine musical después de ocho años fue un duro trago para la presentadora, que vio como sus jefes la sustituyeron por un espacio casi idéntico, pero con Toñi Moreno al frente. Una pérdida que nunca entendió y que nunca ha terminado de superar. De hecho, las formas con las que le comunicaron ese final tampoco fueron las esperadas por ella, pues la periodista Pilar Eyre reveló en su momento que se hizo mediante “un frío burofax que le llegó a su casa”. Además, todo eso motivó a un enfrentamiento entre Campos y Moreno del que la audiencia no era conocedora hasta hace muy poco, concretamente hasta el 27 de junio, fecha en la que la presentadora acudió como invitada a “Un año de tu vida”, conducido por Toñi en Canal Sur. Allí ambas limaron asperezas y María Teresa aprovechó para decirle a su, hasta entonces enemiga, que le falló “por cobarde”, ya que no se puso en contacto con ella para comentarle que iba a sustituirla.

Más allá, la presentadora propuso a la cadena presentar un debate político diario tras “El Programa de Ana Rosa”, algo que la cadena contempló pero que, finalmente, le encargó a Sonsoles Ónega con “Ya es mediodía”. A partir de entonces comenzó lo que muchos han llamado como el declive de la estrella. Con el docurreality “Las Campos”, en el que tanto ella como su familia retransmitían su cotidianidad a lo Kardashian, María Teresa se habría convertido más en un personaje del corazón que en una profesional de la televisión. Esa producción llevada a cabo por “La Fábrica de la Tele”, productora de “Sálvame”, ha sido el único lugar donde ella ha sido la protagonista hasta ahora. Y no acabó bien. Las críticas de los colaboradores de las tardes de Telecinco llevaron día sí y día también al sufrimiento de la malagueña, que conforme más pasaba el tiempo, más lejos se veía de lo que quería ser. Finalmente, fue cancelado por sus bajas audiencias, despidiéndose en la semana de menor consumo televisivo de ese período.

Pero el peor año de María Teresa Campos fue, sin duda, el 2017. Mientras su novio participaba en “Supervivientes”, poniendo de nuevo a la familia en el foco mediático y causando una dura “guerra” en “Sálvame” entre sus hijas y Mila Ximénez, ella sufría desde casa y, en plena vorágine, España se despertaba la más triste de las noticias: la presentadora había sufrido un ictus. Todos los medios se volcar con ella brindándole apoyo y las tensiones se relajaron. Cuando Edmundo salió expulsado del concurso se le comunicó la noticia y todo pareció quedar ahí. Sin embargo, la pasada semana en una entrevista con Bertín Osborne, unas palabras de Teresa reflejaron reproches a su pareja por su participación en el concurso: “Ya eso pasó y yo prefiero no opinar”, respondió cuando fue preguntada por ello. Y añadió: “En una pareja, uno se tiene que sentir libre de hacer las cosas, pero eso no quita que también las cosas en un momento determinado, se hablen, se digan y no te pillen así de sorpresa…”

De momento, ella misma ha anunciado que tiene un nuevo proyecto profesional y se ha atrevido a fijar en octubre la fecha de su vuelta a la “pequeña pantalla”. Algunos medios apuntan a que será en Televisión Española, pues el ente público podría satisfacer todas las condiciones que ha puesto sobre la mesa la periodista: no tener que moverse de la capital, que sea un programa con entrevistas de actualidad, que se emita en directo y, a poder ser, que esté centrado en el mundo de la política. Como “broche de oro”, también le encantaría que su hija menor, Carmen Borrego, lo dirigiese… ¿Veremos el renacer la Campos tras el verano?