Marisa Jara ha demostrado ser una persona muy inteligente, aliándose con los elementos en vez de luchar contra ellos. La sevillana, que siempre ha sido una chica voluminosa y con curvas, decidió un buen día que una vida de sacrificio, de dietas y de gimnasios no era para ella y que, para cuatro días que estamos aquí, cuidarse iba a cuidarse pero sin dejarse de dar los caprichos que le vaya apeteciendo en cada momento. Y así se puso los kilos de más por montera y comenzó a encabezar una nueva tendencia, cada vez más en auge, como es la de las modelos “curvy”, esto es, mujeres que no solo no tienen inconveniente en reivindicar sus “chichas” sino que se sienten muy orgullosas de ellas sabedoras, además, de que hay muchos, muchos hombres a los que sus redondeces les encantan.
El caso es que “la” Jara ha lanzado una línea de ropa para Elena Miró y el jueves se vino a su tierra para que sus paisanos pudieran felicitarla por tan estupenda iniciativa viendo cómo, en el siglo XXI, las gorditas también triunfan. Allí, en la terraza de El Corte Inglés del Duque, estaban, entre otros muchos, Raquel Revuelta, Tony Benítez, Pablo Lanzarote o el siempre sonriente Paco Cerrato. Juntos celebramos la iniciativa de nuestra amiga que, con romances en el pasado con Manu Tenorio o con Joaquín Cortés, tiene un presente donde ella es la gran protagonista.
Enhorabuena por ser tan buena gente, por no haber perdido en el camino ni la ilusión ni la bondad y por estar siempre ahí, al pie del cañón. Recuerda Marisa que, en este país, quien resiste, gana.
