El jueves, como ya comentamos en estas páginas, tuvo lugar la misa en memoria de la gran Marujita Díaz en la Basílica de Jesús de Medinaceli de Madrid. Pero la polémica sigue rodeando las despedidas que la folklórica está teniendo y, en esta ocasión, es su sobrina –la que fue nombrada heredera universal por su tía- junto al resto de sus familiares más cercanos los que faltaron a este homenaje en el primer aniversario de la muerte de la artista (algo que sus amigos, como José Manuel Parada, entre otros, no entienden). Solo alrededor de una veintena de personas se acercaron finalmente a recordar a su persona más que a su personaje, en la que fue una homilía cargada de emoción.