Así lo ha reconocido la actriz estadounidense durante unas charlas organizadas por “Women’s Brain Heatlh Initiative”, donde también participó Sharon Stone, que narró sus experiencias tras su derrame cerebral en 2001. En su relato, Griffith aseguró también que a pesar de convivir durante este tiempo con esta enfermedad, pudo comprobar una notable mejoría tras separarse de Antonio Banderas. De hecho, ha afirmado que los ataques epilépticos más graves sufridos durante los últimos años coincidieron con situaciones de estrés que estaba viviendo en ese momento, aunque los médicos tardaron 20 años en diagnosticarle la enfermedad.
