Son dos años los que prácticamente llevaba el cantante y autor malagueño sin actuar en directo ante miles de espectadores. Sin embargo, la ocasión y el artista al que acompañó este viernes lo merecía: Miguel Bosé celebraba sus cuatro décadas en la música con un concierto multitudinario en el Wizink Center de Madrid. Con esta frase del propio Bosé, «Él es un artista que enciende la luz por donde pasa, con él tenemos el futuro musical de nuestro país asegurado», irrumpió con fuerza Alborán sobre el escenario demostrando en la interpretación a dúo del tema “No hay ni un corazón que valga la pena” que se encuentra perfectamente preparado para afrontar nuevos retos en la música. Ahora a medio camino entre Málaga y Londres, el intérprete está perfilando el que será su nuevo trabajo discográfico y su regreso al panorama musical tras su voluntaria ausencia.
