La persona que ha colmado más titulares y portadas de revistas en esta semana tuvo que hacer frente a un aluvión de cámaras y preguntas incómodas de los más de 100 periodistas acreditados en la presentación de su perfume
Ayer sin lugar a dudas fue uno de los días más complicados en la vida de Paula Echevarría y la actriz era consciente de eso. Principalmente porque, aunque intentó aparentar normalidad y felicidad ante la noticia de la separación de su marido, David Bustamante,, la emoción de sus ojos y la cantidad de medios que se dieron lugar en la presentación de su perfume, “Sensuelle Paula”, lo confirmaba. “Estoy acostumbrada a fotógrafos y cámaras pero esto es alucinante”, comentaba entre un sonido de “flashes” atronador. Tras sus primeras declaraciones, la “it girl” tuvo que retirarse por la presión: “Me he puesto muy nerviosa porque hay mucha gente y quería atenderos a todos con 200 horas cada uno. Intento hacerlo lo mejor posible”, para luego explicar que si no aún no existe decisión tomada no tiene por qué decir nada al respecto de su ruptura: “A esta situación no le voy a poner una definición. Me encuentro bien, muy tranquila y siguiendo con mi vida, con mi familia, mi trabajo y mis amigas. Estamos bien. Él sigue con su trabajo, yo también sigo con mi vida. Nosotros estamos bien, no es un desmentido. No desmiento porque yo no hablé. No quiero dar bola porque el tiempo, como siempre, será el que lo diga”.
La asturiana comentó lo preocupada que se encuentra porque a su hija pueda afectarle el seguimiento diario de paparazzi, así como los comentarios que se realicen en todos los medios de comunicación. Además quiso recalcar que en otras ocasiones tampoco se ha pronunciado (solo ha hablado “a toro pasado”) y que se encuentra molesta por ver “muchas mentiras publicadas”. “No me fui a Canarias a celebrar su cumpleaños porque él tenía concierto el viernes en Fuerteventura, el sábado en Tenerife y el domingo en Las Palmas. Para ir con la niña es coger un avión, furgoneta… Nos vemos todos los días. David también ha tenido conciertos este fin de semana”, intentaba hacer entender a los periodistas presentes en el hotel Gran Meliá Palacio de los Duques con malabares lingüísticos para tratar el tema quedándose en el límite de la confirmación y el desmentido. Antes de marcharse, Paula dejó claro que la comunicación con la familia del triunfito es buena, sentenciando que lo que más le molesta es que se les trate como si fueran objetos.
