El actor irlandés se encuentra estos días visitando Madrid y su paso por los museos de la capital ha generado gran revuelo, no solo por tratarse de un personaje popular y fácilmente reconocible -que ha sido además muy accesible a los fans que se acercaban a pedirle fotos o autógrafos-, sino también por una foto suya que el propio Museo Reina Sofía colgó posando junto al cuadro del “Guernika” de Picasso. Las normas del recinto prohiben las instantáneas a los turistas para preservar las obras, razón por la que ésta ha generado gran indignación en redes sociales.