Tras más de ocho meses desde que el mexicano falleció y, después de muchas especulaciones, aún no conocíamos los verdaderos motivos de su muerte. Ha sido su hijo menor, Joao, quien ha querido hacer público que no hay nada extraño en el fallecimiento de su padre, que ocurrió de manera natural. No obstante, hemos conocido que Juan Gabriel padecía hipertensión, diabetes, problemas respiratorios, acumulación de flemas y colesterol alto, y que el mismo día de su muerte pidió un tanque de oxígeno porque le costaba respirar. Parece ser que el artista sintió alivio pero unas horas más tarde, al levantarse para ir al baño, sufrió un desmayo del que ya conocemos el desenlace acudiendo, sin poder hacer nada, los servicios de emergencia. Igualmente se ha querido especificar que se solicitó una prueba de tóxicos que confirmó la no existencia de sustancias nocivas en el cuerpo del “rey de las rancheras” al que, en México, nunca olvidarán.