Hay un género que se ha puesto muy de moda en las redes sociales y que, ahora que no tenemos tiempo para nada, es muy adecuado: el microcuento. Son relatos de una o dos frases en los que, parece increíble pero es así, puede condensarse la esencia de la historia de la vida de cualquiera de nosotros. Esta semana, sin ir más lejos, leí uno que me gustaría compartirlo con vosotros: “Un día regresó y vestía dos tallas menos de mentiras. He de reconocer que ahora me parecía más interesante”.
Ciertamente que, en ocasiones, las ausencias de ciertas personas provocan reacciones inesperadas. Puede que sea un alivio y una carga que nos hayamos quitado de encima, puede que echemos en falta lo que antes nos agobiaba o puede también que sea un tiempo durante el que cambiemos nuestra actitud y nuestra mirada y veamos de otra forma lo que antes considerábamos desde otro punto de vista.
Lo mismo eso es lo que le ha sucedido a Sonia Ferrer y su actual novio, Nacho Barroso, con el que se reencontró este verano y al que parece ser estuvo muy unida hace once años. Los sentimientos, que son como las olas del mar (vienen y van), tienen esas cosas y suelen disfrutar jugando con nuestro corazón. De momento la presentadora está feliz y su presente no puede ser más ilusionante. Demos tiempo al tiempo porque nada es tan seguro como que no hay nada seguro. Quién sabe, tal vez, quizás…