Está claro que, la docuserie de Rocío Carrasco, está suponiendo un revulsivo en su familia. Todo el mundo en ella opina -sus tíos, Gloria y José Antonio, han enviado un comunicado asegurando que apoyan a los hijos de su sobrina, Rocío y David-, y, entre los rumores extendidos está el que la otra gran protagonista, la mencionada Rocío Flores, se habría alejado de su padre, Antonio David Flores. “No saben qué inventar”, ha asegurado la joven en “El programa de Ana Rosa”, donde colabora.

Desde allí se ha pronunciado al respecto de su madrastra, Olga, cuyo papel a su lado parece ser tiene muy claro: “No la llamo mamá, pero la puedo considerar como mi segunda madre. Y esto no quiere decir que yo le quite valor a mi madre. Mi madre es mi madre y Olga es Olga”, ha comentado Rocío, muy orgullosa del “Supervivientes” que está concursando la esposa de su progenitor. “No es mi madre biológica, pero es una persona que lleva conmigo desde muy pequeña y creo que es vínculo se va creando con el paso de los años”. Mientras, Rocío Flores se ha refugiado en los brazos de su novio, Manuel Bedmar, que la ha señalado como su “compañera de vida”, palabras que dejan claro el amor que les une.

Más allá, ni la portada de “Lecturas”, en la que se destapa cómo Antonio David Flores y su hija no se dirigieron la palabra en una reciente comunión a la que ambos estaban invitados, ha logrado separarlos. Parece ser que Rocío está muy dolida y más lejos aún de su madre y que, ella misma, denunció los carteles que, en Málaga, acusaban a su progenitor de “maltratador”. Un enredo que, sin final, sigue creciendo por días…
