La cantante y el colaborador de televisión han decidido poner punto y final a su noviazgo, que apenas ha durado un año, sin que se haya involucrado a terceras personas. Los problemas de agenda de ambos parecen que ha sido el detonante de la ruptura por las dificultades de la pareja para compaginar sus obligaciones laborales con su vida personal. Malú se encuentra sumida en pleno proceso creativo, preparando su nuevo trabajo musical y participando como “coach” en un programa de televisión. Por su parte, Gonzalo colabora con un programa deportivo y siempre se encuentra inmerso en estimulantes proyectos laborales.