A juzgar por las últimas fotos que ha publicado en redes sociales, donde aparece con un “look” descuidado e incluso envejecido, Arola vive uno de los momentos más desagradables de su vida. Una situación que se ha visto agravada en los últimos días tras su paso por urgencias motivado por un ataque de ansiedad, como informó el programa “Corazón TVE”. Lo cierto es que el discípulo más aventajado de Ferrá Adriá se encuentra acuciado por las deudas (de hecho, en 2016 tuvo que clausurar el restaurante Arola Gastro que tenía en Madrid y tras el que, además, se produjo el definitivo divorcio “profesional” de su ex mujer, Sara Fort, con la que tiene dos hijas).

Además de las grandes cantidades que debe a Hacienda y a la Seguridad Social, su débito con bancos y proveedores se ha ido engordando progresivamente hasta alcanzar los siete millones de euros. La actividad mercantil de Arola, que llegó a gestionar 14 establecimientos, ha quedado reducida al restaurante LAB by Sergi Arola, en el lujoso Penha Logna Hotel de Sintra (Portugal), y a su colaboración como jurado de la versión chilena de Masterchef. Por si fuera poco, en el terreno sentimental se divorció en 2012 de su mencionada primera pareja y tres años después comenzó una relación con la presentadora Silvia Fominaya, que apenas duró unos meses y de la que aún no se ha sobrepuesto. Esperemos que el chef pueda supera esta difícil etapa…

