Con una trayectoria consolidada como diseñadora de alta costura, la sevillana lanza “Fifi”, su propia línea de prét-á-porter junto a su socia, Lourdes Macías
Periodista de profesión y creadora de moda por vocación, Sofía Rivera, esposa del torero Salvador Cortés, se ha hecho un hueco en un sector donde siempre se agradecen ideas nuevas como las suyas, pensadas para una mujer dispuesta a sacar lo mejor de ella misma. Nacida en el seno de la popular familia Campuzano, hija, nieta, sobrina y prima de sastres, modista y bordadores, hace cinco meses decidió ampliar su negocio e iniciar una nueva etapa con la firma “Fifi”, prét-á-porter con el que la diseñadora apuesta por una ropa más genérica que abraza las últimas tendencias y que, al igual que el sello que lleva su nombre, defiende un producto fabricado en Andalucía pero con unos excelentes precios en el mercado.
-¿Por qué nace “Fifi” en la línea del “pret a porter”?
-Por la necesidad de tener una producción más amplia con la que abastecer la demanda que existe de algo más estandarizado en cuanto a tallaje y con prendas que puedan adquirirse en distintos puntos de España. He querido que se llame así -con el apodo con el que familiarmente se me conoce- para marcar una diferencia con el trabajo que desarrollo como Sofía Rivera.
-No afronta este reto sola…
-La verdad es que estoy muy contenta por tener el apoyo de mi amiga Lourdes Macías, ajena a este mundo pero con una gran capacidad de trabajo y una amplia visión comercial, que es fundamental a la hora de poner en marcha un proyecto como éste. Yo soy más creativa y pasional, y Lourdes es más objetiva.
-¿Cuál es el estilo que ha querido imprimir a su nuevo negocio?
-Con “Fifi” hemos querido un concepto elegante, muy actual y fresco, pensado para una mujer con mucha personalidad, sin temor a ponerse cierto tipo de ropa para sentirse especial y diferente. No hemos querido olvidar el toque andaluz, porque Andalucía de por sí transmite elegancia, pasión, color…
-¿Qué diferencias existen entre las piezas “Fifi” y las de Sofía Rivera?
-La colección “pret a porter” ofrece líneas más depuradas y cómodas frente al barroquismo que habitualmente he presentado yo anteriormente.
-¿Sigue las tendencias a la hora de idear sus modelos?
-Nuestra marca es muy fresca, viva y dinámica y por esta razón es fundamental estar al día con todo lo que se lleva o se va a llevar. Personalmente, por vocación me gusta fijarme mucho más en las pasarelas que en lo que puede verse en tiendas u otras ofertas que hay en el mercado. Sin embargo no se puede obviar que lo que hay en las pasarelas no siempre es atractivo comercialmente hablando. Por eso, apoyada en mi experiencia y conocimiento, las asimilo y trato de ofrecer unos productos actuales que respondan a las demandas de nuestra clientela.
-¿Cómo valora la situación actual de la moda en Andalucía?
-Considero que, tanto la saturación del mercado, como la época que nos ha tocado vivir son dos factores que perjudican una evolución favorable del sector. Hay personas con vocación y esencia, interesadas en darle entidad a lo que hacen -y yo me siento incluída aquí-, pero nos sentimos solapadas por quienes han tomado la copia y el plagio como su solución para innovar (presentando un resultado con muchas deficiencias en cuanto a confección). En la moda andaluza hay demasiados productores y pocos creadores.
-¿Se puede vivir en Sevilla de esto sin hacer trajes de flamenca?
-Hay profesionales que están perfectamente consolidados y no han tenido que recurrir a este traje para progresar en sus carreras aunque la realidad es que la mayoría, para ganar dinero en nuestra tierra, a veces tienen que dedicarse a lo flamenco. Personalmente, por tradición familiar, siempre he estado ligada a ello y no reniego de nada. Estoy muy orgullosa porque es parte de mi esencia.