Que Tamara Falcó tiene unos kilos de más ya lo sabemos. Y que su madre, Isabel Preysler, es una obsesa de la imagen, también. Por eso no nos extraña que ambas se encuentren de “retiro” en la famosa Clínica Buchinguer junto a la pareja de Isabel, Mario Vargas Llosa. El escritor, muy fan del centro –al que acude cada vez que puede-+, parece haber convencido a su novia y la hija de ésta a “ponerse a punto” con paseos por la Naturaleza, comidas sanas, masajes, yoga… que ayudan a perder peso, por un lado, y a tener fortaleza mental para empezar septiembre con ganas, por otro.
