Nuevo año, nuevos propósitos. Así parece que se ha tomado la hija de Isabel Preysler el comienzo del 2018. Muy concentrada en dar su gran salto profesional hacia el mundo de la moda, Tamara quiere aislarse de todo lo banal y mundano que últimamente ha rodeado su vida, por eso ha decidido borrar todas sus publicaciones de Instagram. Familia, amigos, mascotas, fiestas, han desaparecido de su historia social más reciente y únicamente ha querido publicar una imagen suya en el taller de diseño, donde aparece sentada en una mesa rodeada de bocetos y unas cuantas prendas que, tras ella, cuelgan de un perchero. TFP, sus iniciales, será el nombre de la marca y próximamente dará a conocer los diseños.
