Mientras Shakira se encuentra preparando su nueva gira, coincidiendo con el lanzamiento de su más reciente disco, “El dorado”, su compañero, Gerard Piqué, ha aprovechado para llevar a sus hijos, Milan, de cuatro años, y Sasha, de dos, al Palau Blaugrana, donde el F.C. Barcelona de baloncesto jugaba su primer partido de la Euroliga. Allí, el futbolista ha aprovechado para ejercer de padre de familia responsable dando una imagen de normalidad en el seno de una familia a la que, hace poco, llegaron rumores de crisis. Si las imágenes valen más que las palabras, está claro que todo ha quedado en “agua de borrajas”. Al menos, de momento…