Qué alegría que existan casos como el de la hija de Brad y Angelina en la esfera pública para ayudar a muchas personas que se encuentran en la misma situación y darle la normalidad que se merece. Y es que Shiloh, de tan solo once años, ha comenzado el tratamiento para su deseado cambio de sexo. Desde muy pequeña tuvo muy claro que no se sentía cómoda en el cuerpo que le había tocado, algo que compartió con sus padres, confesándoles que prefería vestir como un chico y cortarse el pelo. El matrimonio de Hollywood, que siempre tuvo como primordial la felicidad de sus hijos, no han dudado nunca en ayudar a la aludida en todo lo posible, dando la cara por ella incluso ante los medios, a los que contaron que quería que lo llamasen mejor John o Peter. Un sobresaliente ejemplo.
