Terelu Campos cumple hoy 53 años coincidiendo con una etapa vital definitiva, en muchos sentidos, para la más querida del “clan Campos”
por Ricardo Castillejo
Ha hecho falta tiempo para descubrir a la auténtica Terelu pero, a día de hoy, está claro que sabemos mucho más de esta mujer que, a base de desnudarse emocionalmente en la televisión ha ido, poco a poco, dejando entrever a una persona con unos sólidos cimientos, amiga incondicional de sus amigos y poseedora de un sentido del humor irónico y a prueba de bombas. Porque, a pesar de todo lo sufrido, la hija de María Teresa Campos siempre termina mostrando su mejor sonrisa, sacando fuerzas de flaqueza e intentando no preocupar en exceso a ninguno de los que le rodean.
Por eso esta semana, en su regreso a los platós -después de un duro verano-, lloraba desconsoladamente cuando confesaba que su mayor temor era que, en función su propia experiencia, su hija pudiera tener más posibilidades de sufrir el cáncer (algo que unos recientes análisis a los que se ha sometido, han descartado). Y por eso no ha querido que su madre sepa de su enfermedad más de lo que no tenía más remedio que contarle, demostrando de esa forma su entereza, su valentía y su empática personalidad.
Nacida en Málaga un 31 de agosto de 1965, Teresa Lourdes Borrego Campos empezó muy pronto en los medios, decantándose por la televisión como un hábitat natural en el que ha hecho casi de todo. Ahí ha presentado, ha cantado, ha bailado, ha participado en concursos como “Gran Hermano VIP” y hasta ha hecho de monologuista en “El club de Flo”. “Con T de Tarde”, en TeleMadrid, fue el espacio que, posiblemente, más satisfacciones le ha dado -y donde pudo desarrollarse más en plenitud-, seguido éste de otros formatos hasta llegar el popular “Sálvame”. Pero si hay una producción que ha mostrado al cien por cien cómo es nuestra cumpleañera, ésa ha sido “Las Campos”, espacio fresco y divertido donde, seguro que sin pretenderlo, Terelu se ha convertido en el gran “gancho” ante la audiencia.
Decidida a extirparse sus pechos para erradicar la sombra del mencionado cáncer, a esta Virgo de fuerte carácter y sensible corazón le falta, precisamente, alguien que le acaricie el alma y le aporte ese equilibrio emocional que, hasta ahora, ninguna pareja le ha dado a largo plazo. Preparada está y las tareas en lo que a crecimiento personal se refiere, las tiene hechas. Solo hay que esperar y, mientras, soplar las velas de la tarta, deseando que se consoliden nuevos proyectos profesionales (dicen que negocia algo) y que encuentre esa felicidad que tanto merece acompañada… o sola, que, cuando se está bien, también así se está muy bien.



